El origen
Todo empezó con una necesidad muy nuestra: queríamos que las celebraciones de nuestra propia familia se sintieran cuidadas, sin gastar una fortuna ni depender de alguien más. Aprendimos a inflar, a armar y a combinar colores casi por curiosidad. No teníamos un plan de negocio ni una oficina, solo globos regados por toda la sala y las ganas de que ese cumpleaños quedara bien. Cuando los vecinos empezaron a preguntar quién había hecho esa decoración con globos, entendimos que ese sueño pequeño podía convertirse en algo más grande.






